El análisis del lunes

Analizar las partidas jugadas es fundamental para aprender y mejorar, forma parte del entrenamiento.

En los tiempos actuales, bajo el dominio de los dispositivos electrónicos y los motores fácilmente accesibles y de manejo generalizado por cualquier aficionado, analizar una partida se ha convertido en algo muy sencillo por eso es fundamental hacerlo uno mismo y tras ello, contrastar tus conclusiones.

Con mi nivel de ajedrez saqué una serie de conclusiones sobre la partida que jugué el domingo pasado. De las más importantes una de ellas fue que el final de la apertura determinó la partida. Consideré que era importante desarrollar la Dama sin pararme a analizar peligros inminentes y tanto el motor de Chess.com como yo concluimos que era cierto. La jugada correcta era Ad7 o Ag4. Con ello las blancas mantenían una leve ventaja pero la jugada que realicé fué Dd7 y eso dio lugar a la pérdida de mi caballo.

En el resto de la partida consideré que me defendí correctamente y el motor señala más o menos eso aunque hubo imprecisiones por ambos bandos que solo llevaban a un aumento paulatino de la ventaja de las blancas. Lo que el motor define numéricamente yo lo definí in situ como una defensa correcta y ahora lo veo como un desgaste lento y paulatino de mis piezas y de la posición.

El cambio de Damas no fue tan fundamental como yo creía. Simplemente, creo, que mi desgaste psicológico me llevo a contemplar una situación que iba a derivar en derrota inevitable. El tablero empezaba a quedar despejado y la fotografía empezaba a quedar enfocada.

Al final un error tan importante como el primero pero más definitivo dibujó un mate en dos. Rendirme era lo oportuno.

¿Qué conclusiones saco? Tengo que enfocarme, no en qué apertura tengo que hacer sino en ver desde el principio que riesgos y amenazas existen desde el principio a la par que desarrollo mis piezas. Lo segundo es importante sin olvidar lo primero.

Tengo que seguir entrenando mucha táctica.

En el juego medio lo hago mejor pero con el tablero despejado, en el juego final, debo centrarme en vivir el presente, la posición. Las jugadas previas ya se hicieron y solo el futuro se puede alterar en la medida de las posibilidades de la posición dada.

En el juego final debo calcular con más precisión y calma. Más táctica y entrenar finales es la clave. Lo importante es la táctica en todas las fases del juego y los finales y no tanto si juego una española, italiana o india de rey.

Ahora a enfocar la semana y a seguir entrenando para ser cada vez mejor.

Sensaciones


Escribo en mi móvil mientras vuelvo a casa. Quiero atrapar mis recuerdos recientes antes de que el tiempo o los acontecimientos se los lleve como sucede a menudo.
El COVID y el tiempo abrió un largo paréntesis a mi juego, a mi participación oficial en el ajedrez. Los números y mi técnica ajedrecística aún no me avalan, ni entonces ni ahora. Mi pasión y mi motivación siguen intactas, ayer y hoy.

Hoy llegaba a La Didáctica nervioso porque mi última partida oficial fue un año antes del COVID. Luego mucho Chess.com y Lichess, demasiadas partidas a cinco minutos o a dos más uno jugadas sin orden ni concierto. Juego en La Didáctica E y mis sensaciones, en cambio, eran nuevas y buenas.
Lecturas y videos lo abonaban y así comencé mi partida atreviéndome a salir con una India de Rey en lugar de mis sempiternas salidas de peón de rey o dama en algún caso.

Mi rival era un compañero de origen cubano. Vamos que estaba jugando con un compatriota de Capablanca. Aún así mis sensaciones eran geniales para esta sexta ronda de Tercera División B.

Mi problema ya diagnosticado es la apertura. Si salgo de ella bien mis probabilidades crecen. Hoy no fue así. Pensar rápido y no reflexionar en los riesgos me enfrentaron ante el hecho de perder un caballo.
Planear lo que iba a hacer a partir de ese momento era mi mayor reto. Recuperé un peón y mi defensa fue relativamente buena. Mi Dama empezó a crear problemas en el centro del tablero pero de nuevo me enfrenté a viejos fantasmas y perdí. Tiendo a simplificar las posiciones y con casi una pieza de menos es un error. Acepté cambiar Damas y a partir de ahí el desenlace fue el normal.
Un último error aceleró el final ya envuelto en una red de mate de complicada solución. Rendí.
Analizamos el desenlace. Observó el error pero el final iba a ser el mismo, algo más tarde y por otros derroteros. La tela de araña estaba muy bien dispuesta.

Perdí mi partida. Perdí un punto para mi equipo. Deseo y prometo trabajar para conseguir apuntalar futuras victorias, para alcanzar puntos con los que La Didáctica, club casi centenario, pueda ganar sus encuentros.